"En su pequeño establecimiento, Pedro nos
deleita con una cocina sencilla, pero 'honesta' y de calidad, basada en
el recetario tradicional, al que añade toques de modernidad. Una
cocina que es consecuencia de un oficio bien aprendido, primero en su pueblo
natal –Villatobas-, y más tarde en Madrid, donde ha tenido
una larga andadura por algunos de los mejores fogones de la capital. Y
es que La Taberna –regida por Pedro García de la Navarra y
Premio Metrópoli ‘Bar de Tapas o Enoteca’ 2006- ha
conseguido aunar, de manera sabia y sin necesidad de boato, los placeres
que todo
buen gourmet gusta de disfrutar:
La cocina de toda la vida, basada en productos de temporada y en una
cuidada selección de la materia prima, y una bodega con más de 300
referencias, de dentro y fuera de España, y que incluye desde vinos
jóvenes hasta verdaderas joyas enológicas; o si se prefiere,
una cuidada oferta de cervezas: negra, premium, de abadía... "
(Extraido de su tarjeta de presentación.)
Fundado en:
Enero de 2005
Chef:
Pedro García de la Navarra
Precio medio estimado por persona en
la fecha de la cena 25 €.
COMENTARIOS:
Nombre: Taberna de Pedro. Hace referencia al tipo de
local y al nombre de su dueño.
Carta en la
web: Si, sin precios. Se muestran fotos de algunos de sus
platos.
Carta de vinos
en la web: Si. Se puede descargar en formato pdf desde la
web. No vienen con los precios.
Las cañas: Tomamos una ronda
en la diminuta barra de la taberna y otra en la mesa. En total
once. Con las primeras pusieron frutos secos y patatas fritas, con
las segundas nada. Cada caña la cobraron a 2,16 €.
En la factura no figura diferencia de precio entre las cañas
tomadas en barra y mesa.
Local: Se trata de un pequeño establecimiento.
La fachada está pintada de color blanco en la parte superior
y con un zócalo de ladrillo visto en la parte inferior. A
ambos lados de la puerta, estrecha, acristalada y con
marco
granate, hay dos ventanas con bordes del mismo color. En la acera,
se encuentra una terraza con mayores proporciones que la propia taberna.
Al entrar, a la izquierda, están situadas
la escasa media docena de mesas para cenar o picar. Enfrente la barandilla
que delimita las escaleras que bajan a los servicios y
a la derecha la barra, con capacidad para no más de cinco personas.
Es, a través de esta, por donde se accede a la cocina. La
decoración
es simple. Las paredes se protegen en su parte inferior por un zócalo
de madera barnizado en tono oscuro, el resto están
pintadas de blanco, en la parte del comedor, y de estuco rojo en
la zona
del bar. Sobre ellas se colocan cuadros de propaganda de marcas de
cerveza o con imágenes de artículos de periódicos
relativos al local. En los paramentos laterales se sitúan
sendos espejos que dan amplitud a la habitación.
El techo
blanco.
El suelo
de baldosas
imitando a barro cocido con yagas anchas y negras entre ellas. La
iluminación,
aceptable, se consigue mediante focos en el techo y lámparas
en forma de semicilindro en las paredes. Nos situaron en dos mesas
rectangulares,
entre las escaleras y una de las paredes con espejo. El espacio para
cada comensal es suficiente. Las mesas, de madera con pie de hierro,
no están
vestidas, en su lugar nos pusieron unos manteles individuales,
sintéticos, de forma ovalada y de color gris.
Las servilletas de tela blanca.
Las sillas de madera con diseño de mediados del siglo pasado. La
vajilla moderna y blanca, excepto para las gambas al ajillo, que
lleva su
cazuelita
típica.
Las copas de vino altas. Los vasos de agua de caña.
Cubertería sencilla.
Comensales: Seis.
Cinco miembros del club. Antonio
de la Poza, Antonio Arnáiz,
Raúl, Carlos y Antonio Ávila.
Acompañante: Carlos
de la Poza.
Pan: Una
cesta con trozos de barra de pan cortada. A 1,62 € por
persona. No ponen plato para el pan.
Aperitivos: Pusieron
una fuentecita con seis triángulos de queso manchego. Podría ser
un aperitivo o corresponder a las tapas de la segunda ronda
de cañas. Sin nada que destacar.
Entrantes:
Alcachofas. Se presentan en plato
llano blanco, cortadas en cuartos, con jamón y rehogadas. Incluyen
también los tallos. Estaban blandas y buenas. Pedimos una ración
a 13,50 €.
Sardinitas. Se presentan en plato
llano blanco cinco lomos de sardina sobre una cama de lechuga y tomatitos
cherry todo regado con aceite de oliva virgen. Se decora con chorreón,
en forma de circunferencia, de vinagre de Módena. Muy buenas,
sabor y textura agradables. Se deshacen en la boca. Se pidió una
ración a
10,80 €.
Guisantes con huevo. Se presentan en plato
llano, cuadrado, con los bordes redondeados y de color blanco. En
el centro, sobresaliendo de entre los guisantes y el jamón,
se encuentra el huevo poché. Las legumbres vienen poco escurridas,
lo que hace que, al romper el huevo, la untuosidad que le aporta queda
diluida.
No están
mal, pero podían estar mejor. Se pidió una ración
a 15,12 €.
Croquetas caseras. En
una fuente. Son ocho unidades en forma de bolas y se acompañan
con unas pocas patatas con salsa brava y alioli.
Están buenas de sabor. Los trocitos de jamón escasos
y pequeños.
La salsa de las patatas muy picante. Se pidió un
plato a 9,72 €.
Gambas al ajillo. Las
sirven en su cazuelita de barro. Las gambas eran demasiado
grandes para este tipo de plato. El aceite muy picante. Nada que destacar.
Se pidió una ración a 18,36 €.
Segundos:
Chipirones
encebollados. Lo
sirven en un plato llano con un poco de perejil por encima. Estaban buenos.
El plato sale a 13,50 €.
Carrillada
de ternera. Lo
sirven en salsa, en una fuente blanca y acompañado de patatas fritas
cortadas en trozos irregulares. Esta blanda y bien guisada aunque le
falta un poco de sabor. Se pidió un plato a 11,88 €.
Estofado
de rabo de toro. Lo
sirven de forma semejante a la carrillada, acompañado igualmente por
patatas. Estaba bueno. Se pidió una
ración
a 13,50 €.
Albóndigas
de la taberna. Se presenta y acompaña igual que los
dos platos anteriores. Son cinco albóndigas de tamaño
medio bañadas en salsa.
No han gustado. Se pidió un plato a 9,72 €.
Atún
rojo con tomate frito casero. Se presenta en plato llano.
Sobre la salsa de tomate se sitúa una pieza troceada en
forma
de paralelepípedos
de un centímetro de ancho. Se acompaña también
con patatas, algo saladas. El atún está poco hecho por
dentro y tostado por fuera. Llegó ligeramente
templado. Bueno, al igual que el tomate. Se pidieron
dos platos
a
19,44 €.
Postres:
Tarta de
queso. Se presenta en el centro del plato con forma de
flan achatado y decorado con canela espolvoreada y jarabe de fresa.
No está mal. Se pidió una a 5,29 €.
Tarta
de manzana. En un plato levemente espolvoreado con canela,
se presenta un trozo de rectangular de tarta. Sobre la base una amplia
capa de
crema y por encima unas finas lonchas de manzana. Sin nada
que destacar. Se pidieron tres. Cada uno
sale a 5,29 €.
Naranja. La
traen en un plato, pelada y fileteada. Normal. Se pidió una a 3,89 €.
Cafés
e infusiones: Tomamos tres cafés cortados, uno de ellos
descafeinado, y tres poleos menta. Todos al mismo precio, a 1,73 €
la unidad. Nada que destacar.
Vino:
Pago de los
Capellanes
2010: Con denominación de origen Ribera del Duero.
Vino joven de las bodegas del mismo nombre (www.pagodeloscapellanes.com).
Aunque pedimos dos botellas, no llegamos a bebernos la segunda.
Cada una costó 20,52 €.
Muy bueno. El precio aproximado de venta al público en una
tienda es de 9,75 € la
botella.
Copas: Nos
invitaron a chupitos.
Servicio: Joven y amable. Al principio tardaron en
traer la comanda pero luego hubo continuidad. Mesas sin mantel ni plato
para
el
pan. El
agua la sirven en botellas de plástico pequeñas. En
los entrantes hubo que pedir que cambiaran los platos. Con los segundos
preguntaron
quien había pedido cada cosa. En el plato de sardinas se pidió que
pusieran seis lomos, uno para cada uno de los comensales, en lugar de
los cinco que trae la ración
y se nos contestó que no podía
ser ya que vienen empaquetados en grupos de cinco. Servicio
acorde al de una
taberna.
Los camareros
van correctamente uniformados.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas,
el 78,5% corresponde a comida y el 21,5% a bebida.
La carta
y la factura: El 8% de I.V.A se incluye en los precios
de la carta y en los de la factura. Como debe ser.
Comentario
final: Se trata de un pequeño local donde se ofrecen
platos caseros a precios razonables sin más pretensiones.
La calidad y cantidad de los platos buena. No llegan a sorprender.
Trato cordial.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.